El entorno natural del Principado de Asturias donde elaboramos la ginebra Kiber es incomparable. El Principado cuenta con cinco parques naturales, siendo el agua la base de su ecosistema. Las generosas precipitaciones a lo largo del año, genera un paisaje verde y rico en fuentes, arroyos, ríos y la gran fama que ostenta la calidad de sus aguas que es reconocida mundialmente. El agua, en la Asturias tradicional,  está presente en muchos ritos y  en la mitología. La cabecera del Río Nalón es uno de los ecosistemas fluviales más puros de España, el nacimiento en pleno Parque Natural de Redes (incluido por la UNESCO en la red mundial de Reservas de la Biosfera) nos proporciona el agua ideal para crear nuestros destilados.

Asturias es agua, pero también es manzana, el cultivo de la manzana está estrechamente unido a la propia historia de Asturias,  existen argumentos sobre la presencia de manzanos en Asturias antes de la invasión de los romanos. Se sabe que fueron los celtas los primeros en tomar una especie de sidra  y que en época romana el fruto era consagrado a Venus. En las tierras que conquistaron se percataron de la tradición que en ellas había de elaborar sidra. Ellos, sin embargo, empleaban la sidra con fines curativos. Así mismo, otra curiosidad de esta bebida emblemática en nuestra región, es la prohibición de consumir la bebida elaborada con manzanas, que los caudillos musulmanes impusieron a sus hombres. Una antigua variedad de sidra ya en desuso por su baja productividad es la utilizada como botánico más especial en la elaboración de nuestra ginebra.

Según el historiador asturiano Luis Cueto-Felgueroso, en al año 1700, Asturias, exportaba barcos enteros de cítricos, tanto naranjas como limones y mandarinas a Inglaterra y Amsterdam, donde eran muy valorados, curiosamente a las dos cunas de la ginebra y en la época de su mayor expansión, por lo que nos gusta pensar que algunas de las ginebras originales elaboradas en Holanda e Inglaterra se elaboraban con cítricos asturianos, y por ello nos propusimos recuperar antiguas variedades  locales de limones y mandarinas para elaborar la nuestra.

Nuestro entorno privilegiado, junto con todas las posibilidades que nos regala, son parte del carácter de nuestra bebida, en ella, ofrecemos lo mejor de nosotros mismos.